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ORIIGINALES RECETAS KARO

El agradecimiento es uno de los valores que conviene cultivar cada día. Una forma de practicar este valor y al mismo tiempo hacerlo entretenido es utilizando “El frasco de la gratitud”. ¿En qué consiste? Simplemente es necesario utilizar un frasco vacío que puedes decorar o personalizar a tu gusto e ir introduciendo diariamente pequeños trozos de papel con agradecimientos hacia algo o alguien.

La intención es dar gracias por todo lo positivo que la vida te da. Vacía el frasco cuando esté lleno o cuando ya haya pasado suficiente tiempo, después tomate el tiempo de leer cada uno de los agradecimientos. Hacer esta actividad ofrece beneficios como la capacidad de resiliencia, el aumento a la autoestima, el incremento del optimismo, mayor humildad y mejora la comunicación interfamilar.

¡Inténtalo, te encantará!

¡El agradecimiento es parte de disfrutar la vida!